El Juvenil D afrontó la tercera jornada ante el Rafalafena con el objetivo de sumar su segunda victoria consecutiva como local. Sin embargo, el partido arrancó de la peor manera posible, pues los visitantes transformaron en gol un penalti recibido en el primer minuto de juego.
Poco a poco los gualdinegros fueron despertando, teniendo en cuenta que todavía quedaban noventa minutos por delante y rápidamente lograron imponer su juego frente a un rival más conservador. El primer tiempo acabó con el mismo resultado pero con mejores sensaciones, tras un gol anulado a Lluís por la mínima y un derechazo de Popa que votó en la línea de gol tras impactar con el travesaño.
La segunda parte inició con la misma dinámica que finalizó la primera, con los gualdinegros amenazando constantemente el área rival y siendo conscientes de que los castellonenses esperarían su momento pacientemente para buscar el segundo. Adai pudo empatar el partido tras regatear al guardameta, pero su posición escorada le impidió rematar entre los tres palos. De nuevo, el larguero volvía a ser protagonista, repeliendo un gran golpeo de Omar, que buscó la escuadra izquierda de la portería rival.
Finalmente, el partido terminó con el 0-1 de los primeros minutos. Una dolorosa derrota para un Juvenil D que mereció más y lo intentó en todo momento.
