El Juvenil C afrontaba la jornada 21 ante todo un Atlético Saguntino en un duelo exigente desde el primer minuto. El encuentro no pudo empezar de peor manera para los gualdinegros: en el minuto 25, un desafortunado despeje dentro del área terminaba en autogol y suponía el 0-1 para los visitantes.
Lejos de venirse abajo, los chicos del Juvenil C reaccionaron con carácter, insistiendo una y otra vez en busca del empate, aunque sin encontrar premio antes del descanso.
Tras el paso por vestuarios, el equipo salió reforzado, convencido y con el objetivo claro de darle la vuelta al marcador. La recompensa llegó en el minuto 63, cuando Nicolás Buñuel enganchaba un potente derechazo dentro del área para poner el 1-1. Los gualdinegros creyeron y no se conformaron con el empate. Apenas cinco minutos después, David Radulescu, imponiéndose por alto, firmaba de cabeza el 2-1 que culminaba la remontada.
Con todos los cambios realizados y el equipo volcado en mantener la ventaja, en el minuto 89, Leo Ibáñez anotaba el 3-1, un tanto que parecía sentenciar el encuentro. Sin embargo, el tramo final sería de auténtico infarto. Dos polémicas expulsiones dejaron a los de Natxo García con nueve jugadores y sin portero para afrontar un largo añadido.
Fue entonces cuando Jaume Franch dio un paso al frente, se puso los guantes y defendió la portería con paradas decisivas que hicieron dudar de que no fuera portero. Un final agónico, sufrido, pero que terminó con una victoria épica para los chicos del Juvenil C.
Natxo García, técnico del Juvenil C valoraba el partido de la siguiente manera: “Ha sido un partido muy completo que demuestra la confianza con la que se siente el equipo. Sin duda esta remontada nos dará la fuerza necesaria para ir a casa del Acero a sumar de nuevo”.
